Así vivimos......

martes, 30 de julio de 2013

¿Te cuidas para poder cuidar mejor?

Si estás cuidando a una persona dependiente, ya sea como familiar o como profesional, conoces las múltiples tareas que llevas a cabo cada día, desde la ayuda para la higiene personal del mayor al que cuidas, hasta resolver situaciones difíciles derivadas del cuidado y acompañamiento (por ejemplo, cuando vagabundea sin rumbo o cuando está triste).
Cuidar a una persona mayor dependiente es muy exigente y puede perjudicar al cuidador/a, tanto física como psicológicamente. Veamos algunas señales de alerta que pueden ser indicadores de que TÚ también necesitas cuidarte:

·         Problemas de sueño (despertar de madrugada, dificultad para conciliar el sueño,
demasiado sueño, etc.)
·         Pérdida de energía, fatiga crónica, sensación de cansancio continuo…
·         Aislamiento.
·         Consumo excesivo de bebidas con cafeína, alcohol o tabaco. Consumo excesivo de pastillas para dormir u otros medicamentos.
·         Problemas físicos: palpitaciones, temblor de manos, molestias digestivas.
·         Problemas de memoria y dificultad para concentrarse.
·         Menor interés por actividades y personas que anteriormente eran objeto de interés.
·         Aumento o disminución del apetito.
·         Actos rutinarios repetitivos como, por ejemplo, limpiar continuamente.
·         Enfadarse fácilmente.
·         Dar demasiada importancia a pequeños detalles.
·         Cambios frecuentes de humor o de estado de ánimo.
·         Propensión a sufrir accidentes.
·         Dificultad para superar sentimientos de depresión o nerviosismo.
·         No admitir la existencia de síntomas físicos o psicológicos o justificarlos mediante otras causas ajenas al cuidado.
·         Tratar a otras personas del grupo familiar de forma menos considerada que habitualmente.
·         Hiperimplicación, no saber ‘cortar’.
·         Fuerte sentimiento de impotencia y desmotivación.
·         Agotamiento físico y emocional.     
·         Conflictos familiares en relación con la actitud y comportamiento de otros miembros de la familia referidos por ejemplo, a la forma en que se cuida al mayor.

viernes, 26 de julio de 2013

Festejando el Día de Santa Ana


¡¡Hoy celebramos el día de Santa Ana con una merienda especial, bizcocho de fresa y plátano, mmmm que rico!!

jueves, 25 de julio de 2013

MUCHA FUERZA

Desde nuestra residencia de mayores Casa Conde de Pinofiel queremos transmitir  nuestro apoyo a todas las personas relacionadas con el accidente de tren de Santiago, nuéstro más sincero pésame a los familiares de las victimas y desearles a los heridos una pronta recuperación.Todos muestros abuel@s y trabajadores  les dedicamos hoy nuestras oraciones.

martes, 23 de julio de 2013

CUENTO PARA PENSAR

Os dejo un bonito cuento para que intentemos entender mejor a nuestros mayores:

Ahora la comprendo. Recién ahora que vivo de recuerdos y no de proyectos. Jamás entendí a mi abuela, pero ahora que tengo casi su edad, comprendo todo perfectamente.
Siempre viene a mi memoria la imagen de mi abuela tejiendo. Tejía todo el día, sentada en su sillón maltrecho, pero preferido. Me llamaba la atención que tejía sin mirar, como de memoria, como si la vista no fuese un sentido necesario para realizar esa labor. Su mirada se perdía en horizontes, presumo, lejanos y ya inexistentes.
Tejía y tejía y yo me preguntaba para qué, pero sobre todo para quién. Nadie usaba sus bufandas, sacos y mañanitas, pero los ella seguía tejiendo. Lo más extraño es que tejía a sabiendas que esas prendas no tendrían uso alguno.
Era interesante observarla. El movimiento de sus manos, la cadencia de las agujas que suavemente subían, bajaban y se metían en de la trama de la prenda, como quien entra a un lugar que le es amigable, familiar.
El tejido de turno, reposaba siempre en su regazo, lánguido, adormilado. Ella no lo mirada, jamás controlaba si algún punto se había zafado o si se le había enredado el ovillo de lana.
Parecía que tejer la transportaba a otro mundo donde ni siquiera el propio tejido era parte. ¿Para qué y para quién tejía? Me cuestioné una y otra vez durante toda mi infancia y hasta que ella murió.
No es que no se lo haya preguntado, sino que jamás comprendí sus respuestas. Cada vez que se lo preguntaba, la respuesta era diferente al anterior.
– ¿Para qué tejes abuela?
– Por si refresca – Contestaba sin mirarme siquiera.
– ¡Pero, es verano abuela!
– Nunca se sabe hija, hay que estar preparada.
– ¿Para quién tejes abuela?
– Pregunté en cierta ocasión.
– María tendrá un bebé – Respondió distraída.
– María es apenas una niña, tiene tan sólo diez años
– Ya crecerá – Contestó muy segura.
– ¿A quién le tejes esa bufanda?
– Al tío Alfredo – Dijo sonriente
– Abuela, el tío Alfredo murió hace un año.
– Me la pidió antes de morir.
Todas sus respuestas eran confusas y atemporales. Un día, decidí no preguntar más. Me desconcertaba ese tejido eterno de sus días y alguna que otra noche.
Las agujas parecían una extensión de sus manos y el tejido, otra parte de su cuerpo. Le dolían las manos, se le notaba en el rostro. A veces dejaba de tejer tan sólo un momento, las acariciaba y como presa de un mandato interno volvía a tejer enseguida, como si algo la obligase a estar permanentemente tejiendo.
¿Por qué tejes abuela si te duelen las manos? – Le pregunté más de una vez.
La respuesta era siempre la misma.
– Si no tejo, me dolerá el corazón. Tampoco entendí esa respuesta ¿Qué tenía que ver el corazón con el tejido? Sin dudas, mi abuela era un ser inabarcable para mi.
Cuando se es un niño o un joven, las personas tendemos a ser presumidamente seguros, estúpidamente petulantes. Creemos que la niñez o juventud es una especie de documento habilitante para emitir opiniones, afirmar sin saber, sentenciar sin haber analizado.
Ahora me doy cuenta que eso fue lo que hice con mi abuela. Crecí con la imagen de esa mujer tejiendo “en vano”. La despedí con la tristeza de sentir que ella había perdido su tiempo. Recuerdo que una vez le pregunté a mi madre si la abuela había tenido siempre la costumbre de tejer.
– No pobre, jamás pudo – Dijo mi madre un poco triste y continuó.
– Siempre estuvo muy ocupada criando a sus hijos, ocupándose de la casa, cocinando, ayudándonos con la tarea. Vivió para los demás realmente. Desconcertada le dije:
– Entonces ¿Por qué no descansa ahora que ya no debe ocuparse de nadie? ¿Por qué se empecina en estar ocupada todo el tiempo tejiendo para nadie, en vez de aprovechar su tiempo libre y descansar?
Mi madre no me contestó.
El tiempo pasó para mi abuela, para mi madre y está por pasar para mi también. Recién ahora que estoy tan cerca de ser un recuerdo, comprendo perfectamente para qué y para quién tejía mi abuela. Lamento no haberlo hecho antes.
Tejía para sí, no para otros. Las bufandas, gorros y guantes eran una excusa para no sentirse vacía, inútil. Ahora entiendo ese mandato interior, yo lo escucho también.
Es muy difícil para alguien que vivió cuidando de otros, sentir que no se es necesaria. Cuando los años pasan y se acaban las tareas, las esperas, los cuidados, algo de nosotras se esfuma con el calendario. Cuando los hijos crecen y parten, se llevan mucho –demasiado- de nosotras.
Dicen que así es la vida, y así ha de ser, pero es difícil -no de entender- sino de transitar. Siento pena por mi abuela, siento tristeza por no haberla comprendido, pero claro, no era mi tiempo de entender ciertas cosas.
Ahora la recuerdo de otra manera, la comprendo desde lo más profundo de mi ser. Levanto la mirada como para verla en algún lugar y luego la bajo y se pierde en el tejido que reposa en mi regazo.

lunes, 22 de julio de 2013

¡¡UN DÍA MAGNÍFICO!!, el que pasamos con nuestros abuelos en la playa de Las Gaviotas de Fuengirola. Nos bañamos y disfrutamos de una estupenda porra y tortilla de patatas. Trini y Ana nos ganaron al dominó (como siempre), y nos divertimos de lo lindo. Gracias a los voluntarios que nos ayudaron (María del Mar, Vanessa, Meli y César) y al personal de la playa que también se lo curró. Os mostramos algunas fotos de la salida



lunes, 15 de julio de 2013

VIENEN LOS NIÑOS





Hoy hemos tenido en la residencia una actividad muy especial ¡han venido niños y niñas a divertirse con nosotros! Hemos jugado en el gimnasio y también hemos coloreado unos soles preciosos. Ha sido muy bonito y tanto nuestros mayores como los niños han colaborado mucho.  ¡Esperamos repetir! Por lo pronto el miércoles nos vamos  a la playa.....sí sí A LA PLAYA!!!!!!!!!!!  no os preocupeis que os lo contaremos todo. Besos.

jueves, 11 de julio de 2013

ORIENTACION ESPACIO-TEMPORAL

¡Buenos días a todos/as! ¿Qué tal llevaís las vacaciones de verano?

Supongo que los que estéis disfrutando de unos días de descanso notareís como según pasan los días, os resulta más difícil saber si estamos a Martes o Jueves y mucho menos saber si es 11 ó 25.

Por eso, nosotros comenzamos el día trabajando ORIENTACIÓN ESPACIAL Y TEMPORAL. La orientación es una de las funciones que resulta más afectada en las fases iniciales de la Demencia Senil y en la Enfermedad de Alzheimer.

Así que para prevenir y contrarrestar la posible confusión con respecto a la fecha actual nada mejor que trabajar con “claves temporales”. ¡Vamos a por ello!

lunes, 8 de julio de 2013

ASÍ VIVIMOS

https://picasaweb.google.com/110718449969684997565/ASIVIVIMOS?authkey=Gv1sRgCMiAncia6dq5Fw#

¡QUÉ CALOR!

Con la llegada del calor, la gente suele transpirar más y por ende tiende a perder los líquidos del cuerpo. Por eso es necesario mantenerse siempre hidratado, especialmente las personas mayores.
Lo más frecuente es que la deshidratación se manifieste en los ancianos con una alteración del estado mental habitual, pudiendo observarse confusión, somnolencia o apatía.
Del mismo modo, las caídas pueden ser un signo de deshidratación en esta edad.  A diferencia del niño o el adulto joven, la sequedad de la piel y las mucosas no son un signo confiable de deshidratación en el anciano.
De esta manera, las altas temperaturas les produce disminución del agua corporal total, alteración de los mecanismos cerebrales de la sed, y una baja en la producción de hormonas que retienen agua y sal, lo que lleva a una mayor pérdida de líquidos por orina. Este riesgo se magnifica si el paciente presenta alguna alteración mental  (como la demencia) o  si está postrado o con serias dificultades para caminar, porque a los factores biológicos antedichos se agrega la necesidad de un tercero para la provisión del agua.
El uso de diuréticos, frecuente en la tercera edad, también genera un mayor riesgo de deshidratación.
Por tal razón, es preciso: 
  • Ingerir líquidos frescos repetidas veces al día.
  • Mantener una dieta liviana y frugal. La alimentación debería ser rica en frutas, jugos de fruta,  verduras, gelatinas y helados de agua.
  • Evitar la exposición solar. De ser inevitable, hacerlo sólo en los horarios extremos (a primera hora del día o última hora de la tarde) y protegido del contacto directo (con sombreros, paraguas o sombrillas).
  • Mantener ventilados y refrigerados los ambientes.
  • Vestirse con ropas claras y livianas.
  • No tomar diuréticos sin la estricta indicación médica. 
Es importante señalar que, ante cualquier cambio o alteración en los adultos mayores es necesario recurrir de forma urgente a un médico, quien sabrá cómo proceder ante un caso de estas características.

viernes, 5 de julio de 2013

Pasando la mañana...

¡Hola! Que tal estais pasando la mañana de hoy?? Nuestros abuelos para convatir la calor están jugando junto a la fuente del agua para refrescarse y bebiendo mucha agua.


martes, 2 de julio de 2013

VEJEZ Y VIDA

Os dejamos un enlace de una pagina web que realmente merece la pena ver de vez en cuando, en ella podreis encontrar muchas cosas relacionadas con la vejez, poemas, frases, actividades, consejos....¡Esperamos que os guste!


http://www.vejezyvida.com/

¿CÓMO COMUNICARNOS CON NUESTROS MAYORES?

¡¡Hola  a tod@s!!, os dejamos un documento interesante para mejorar la calidad de la comunicación con nuestros mayores, especialmente cuando tienen un deterioro cognitivo. Esperamos que les sea de ayuda.


https://docs.google.com/file/d/0B2QlgTFrPW-ZZTViNjBYUHRQLTQ/edit?usp=sharing

Taller de Memoria

¡¡Buenos Días a todos!!
Esta mañana, nuestros residentes se encuentran trabajando en el Taller de Memoria con Noelia, nuestra Psicóloga.